jueves, 8 de mayo de 2014

En realidad me caen mal.

He defendido hasta el aburrimiento al juez Silva y a la jueza Alaya y lo seguiré haciendo. Pero me veo en la necesidad de contaros que en realidad me caen fatal, ambos tienen facetas que me repelen y no coincido para nada con la ideología de ninguno de los dos. Pero tenemos un panorama judicial tristísimo y encontrar a unos jueces que pretende hacer su trabajo sin dejar que les afecten las presiones políticas es una cosa para celebrar y para defender.

A Silva le juzgan por meter a un ladrón, estafador, prevaricador, en la cárcel. Un ladrón que estaba claro que iba a destruir pruebas de seguir en la calle. Este es el hecho duro, sin posibilidad de réplica ninguna. Otro hecho sin posibilidad de réplica es que los jueces que lo iban a juzgar son jueces impuestos por Blesa, fuertemente condicionados por el PP, por lo tanto Silva estaba condenado antes de celebrarse el juicio.

Los medios patronales nos dicen que Silva ha montado un circo, que deforma la justicia porque la conoce y que está convirtiendo todo esto en una pantomima. Dicen que es Silva el de la pantomima, pero mirad lo que dice el tribunal supremo sobre la recusación de la jueza consejera de caja Madrid, amiga de Blesa y concejala del PP: «no concurre elemento alguno que cercene su imparcialidad en relación al caso cuyo enjuiciamiento le compete como integrante del tribunal que lo ha de resolver» y «no cabría entender que afloren circunstancias que evidencien aquel interés directo o indirecto en el pleito o causa que exige la Ley Orgánica del Poder Judicial (…)», se debe «preservar la imagen de la Justicia y la confianza que los tribunales deben inspirar a los ciudadanos».

Vaya tela, el tribunal dice que no hay motivos reales para recusarla, pero que lo hacen por el que dirán. ¿Lo peor sabéis que es? Que los posibles sustitutos están tan o más condicionados que la amiga de Blesa. Ole con nuestra justicia.

Esta respuesta del tribunal me da que pensar, no hay motivos reales para recusarla dicen. Si esos no son motivos suficientes ¿Cuáles si serían suficientes para una recusación? Sacamos pues la conclusión de que si no tenemos tirón mediático jamás conseguiríamos una recusación de un juez. El que un juez piense y diga, que te han violado por tener una falda muy corta y que te lo merecías, no es un motivo de recusación. El que el juez que juzga tu caso de maltrato sea un maltratador, no es motivo de recusación. El que el juez que juzga las preferentes sea uno de los que las puso en marcha no es motivo de recusación. Al parecer el único argumento válido para recusar a un juez es el de evitar el qué dirán.


Alaya está sola en su cruzada contra los delincuentes y más ahora que ya empiezan a estar imputados concejales del PP y patronos afines. Parece que la podredumbre en Andalucía alcanza a ambos partidos. Alaya tiene que justificar sus actuaciones una y otra vez, luchar contra la fiscalía, contra el tribunal supremo, contra todos. Ya que no gusta al gobierno lo que hace, sobre todo al imputar a la exministra Álvarez, es un precedente peligrosísimo para un gobierno que legisla para que nos roben patronos y banqueros. Imaginaros que a los jueces les da por hurgar en ese sentido. ¿No fue acaso la liberalización del suelo promovida por Aznar lo que ha facilitado toda la corrupción urbanística de estos años? Hablamos de cientos de casos. ¿Acaso no ha facilitado el robo la derogación de ciertas leyes? Como por ejemplo la que aprobaron los socialistas en 1995: http://elpais.com/diario/1995/04/28/espana/799020015_850215.html.

martes, 6 de mayo de 2014

Popurrí de cosas.

Hoy me he despertado con un poco menos de cultura en la televisión, estoy indignado, maldito gobierno. Me he levantado con la intención de ver por décima vez  el programa ese en el que un señor muy raro va a bares yanquis y les reflota y no he podido. Quise ver al gordo ese que se recorre Estados unidos comiendo comida basura y no he podido. Joder que pena, esa serie solo la habían repetido veintidós veces, justo cuando estaba a punto de aprenderme los diálogos nos quitan el canal. ¿Qué me decís de esa tienda de Detroit que se dedicaba al empeño? Ya no veré por quinta vez como le va al jugador de hockey  en la ruina.

Desde luego la tele ya no va a ser lo mismo a partir de hoy (supongo que repetirán un poco menos los programas), por eso he dejado la tele a un lado y he escuchado a otro que también dice lo mismo una y otra vez, a Rajoy. Es el sino de estos nuevos tiempos tecnológicos, la repetición hasta la náusea de lo banal y la ocultación de lo importante.

Nuestro presi no sabe ni sumar, dice que se han creado en estos cuatro meses setenta mil puestos de trabajo, pero según mis cuentas se han destruido setenta mil puestos de trabajo estos cuatro meses. Quizás el que no sabe sumar soy yo. Así empezó su entrevista el presidente y la continuación no fue mejor, una mierda autocomplaciente sin contenido ninguno, así que mejor me voy a otro asunto.

No me suelo meter jamás con ningún trabajador público, pero esta vez y sin que sirva de precedente lo voy a hacer. Dice la guardia civil que el problema es que no tienen ningún protocolo de actuación al respecto de las entradas de trabajadores por las ciudades autónomas. A esos guardias me gustaría decirles que a veces el mejor protocolo es el sentido común, ya que es de sentido común no disparar a personas cuando están en el agua a metros de la costa, es de sentido común no vaciar extintores en la cara de la gente y es de sentido común aplicar las leyes (leyes que ya de por si son muy restrictivas hacía esas personas). Si necesitamos protocolos para no hacer esas cosas, tenemos un problema.

Hoy decía el presi que se han reducido los contratos temporales en más de un cinco por ciento. ¿Supone eso que ha disminuido la temporalidad? No, lo que supone es que ha habido un cambio en la nomenclatura de los contratos.


El último cambio de tema, el PP para favorecer la participación en las próximas elecciones va a reducir las mesas electorales, va a quitar un tercio de las mesas. Esta es una prueba más de que ni el PP ni el PSOE quieren que la gente vote estas elecciones. Eliminan colegios electorales y no informan de ello. ¿Alguno habéis recibido la cartita del censo que recibimos antes de cada proceso electoral? Yo no y ahí nos informan del colegio que nos toca. Cierran los colegios y no informan sobre donde tenemos que votar. Digo yo que habrá que darles en los morros y votar masivamente al resto de partidos. ¿No?

lunes, 5 de mayo de 2014

Hoy una parábola.

Hay gente que no se entera de nada, hoy mi mujer se ha enfadado conmigo y todo por aplicar el lenguaje de la nueva economía. Yo le dije tan contento; Pili, hemos finalizado el crédito del coche. Ella me dijo ¿Qué? Y yo le tuve que repetir; que hemos finalizado el crédito del coche. ¿Cómo que hemos finalizado el crédito, si acabamos de comprar el coche? Me dijo. Ante la posibilidad de entrar en un bucle infinito de pregunta respuesta cambie mi argumentación. Sí que hemos acabado el crédito, Portugal ha cerrado su rescate al recibir la última cantidad de dinero y aquí en España pasó lo mismo, ya no estamos rescatados. Así que si hemos recibido el dinero, que lo hemos hecho, se acabó el crédito. Pero ella seguía en sus trece y me dijo. ¿Pero qué mierda vamos a cerrar si solo hemos pagado una mensualidad del crédito?

Como veis encima se empezó a poner borde, ni que yo fuera tonto o la quisiera engañar. ¿Por qué tendría yo que engañarla? Ni que el coche teóricamente nuevo fuera de alquiler y yo me hubiera gastado el dinero en juego, drogas y alcohol. Se ve que se dio cuenta de su bordería y me preguntó: ¿Pero acaso ese final del crédito implica que ya no lo tenemos que pagar? Ante esa pregunta tan directa no pude por menos que contestar otra cosa, me enfadé mucho con ella y con razón. ¿Acaso ella no hace cosas mal? Hace cosas horribles, el otro día sin ir más lejos compró los garbanzos a dos euros el kilo, si, como lo oís, a dos euros, como veis despilfarro y más despilfarro.


Menos mal que anduve listo, contraté a un gestor por solo quinientos euros al mes que me evitará esos gastos absurdos, lo que voy a ahorrar. De momento me ha dicho que de garbanzos en casa nada, a partir de ahora solo se comerán ortigas. Lástima que por mi trabajo yo como fuera, me gustaría arrimar el hombro como los demás. 

domingo, 4 de mayo de 2014

Algo tendremos que hacer ante lo que se avecina.

Tengo miedo, leo las noticias que vienen de Ucrania y tengo miedo. Ni me imagino lo que estarán sintiendo los ucranianos, hoy sobre todo los de origen ruso, pero mañana todos. Si hace unos días titulaba uno de mis post “habrá guerra en Ucrania”, el post de hoy se tendría que titular hay guerra en Ucrania.

El alcance que va a tener esta guerra no me atrevo a imaginarlo, los voceros de los patronos piden la intervención de la OTAN, la SER, el mundo, la razón, el ABC… Todos parecen querer una guerra de gran alcance. ¿Por qué? ¿Qué ganan los patronos con una guerra como esta?

Vemos que los que sufren las guerras son los que son como nosotros. El rey no sufre en una guerra, Rajoy tampoco, a ellos nadie les va a quemar vivos en un edificio, ni nadie les va a bombardear, a nosotros sí. Por eso ellos ven la guerra como una oportunidad comercial para los patronos que les sobornan. Pero nosotros, ni nuestros homólogos ucranianos, tenemos nada que ganar en ninguna guerra, al contrario.

Hoy os voy a copiar y pegar un artículo que Gramsci (espero que no me llame la audiencia nacional) escribió en 1914, creo que todos recordareis los posicionamientos que tuvo Italia en la primera guerra mundial (fue neutral y estuvo en los dos bandos), esto no fue por que tuvieran unos dirigentes más volátiles que el resto, fue por la presión de los trabajadores. 

http://www.gramsci.org.ar/1/3.htm

NEUTRALIDAD ACTIVA Y OPERANTE
[31-X-1914; I.G.P.; S. G. 3-7]
El problema concreto
Aun dentro de la extraordinaria confusión que ha producido la presente crisis europea en las conciencias y en los partidos, todos están de acuerdo acerca de un punto: el presente momento histórico es de una gravedad indecible, sus consecuencias pueden ser gravísimas, y puesto que se ha vertido tanta sangre y se han destruido tantas energías, hagamos de tal modo que se resuelva el mayor número posible de las cuestiones dejadas irresueltas por el pasado y que la humanidad pueda volver a emprender su camino sin que se lo estorbe tanta grisura de tristezas e injusticias, sin que su porvenir pueda verse pronto atravesado por otra de estas catástrofes que exija de nuevo otro desperdicio tan formidable como éste de vida y de actividad.
Y nosotros, socialistas italianos, nos planteamos el problema siguiente: "¿Cuál debe ser la función del Partido Socialista italiano (téngase en cuenta, no del proletariado o del socialismo en general) en el presente momento de la vida italiana?"
Porque el Partido Socialista, al que damos toda nuestra actividad, es también italiano, o sea, es la sección de la Internacional socialista que ha asumido la tarea de conquistar para la Internacional la nación italiana. Esta tarea suya inmediata, siempre actual, le confiere caracteres especiales, nacionales, que le obligan a asumir en la vida italiana una función específica y una responsabilidad suyas. Es un Estado en potencia que va madurando, antagonista del Estado burgués, y que intenta en la lucha cotidiana con este último y en el desarrollo de su dialéctica interna crearse los órganos necesarios para superarlo y absorberlo. Y en el desarrollo de ésa su función es autónomo, no depende de la Internacional sino por el objetivo supremo que hay que conseguir y por el carácter del clase que ha de presentar siempre esa lucha.
Sólo el P.S.I. es juez competente del modo como debe afirmarse esa lucha en las varias contingencias y del momento en que debe culminar en la revolución, pues sólo él vive y conoce sus varios aspectos.
Sólo así podemos legitimar la risa y el desprecio con que acogimos los improperios de G. Hervé y los intentos de aproximación de los socialistas alemanes, hablando el uno y los otros en nombre de la Internacional, de la que se afirmaban intérpretes autorizados, cuando el P.S.I. decidió la fórmula de la "neutralidad absoluta".
Las dos neutralidades
Porque obsérvese que no se discute acerca del concepto de neutralidad (neutralidad del proletariado, obviamente), sino acerca del modo de esa neutralidad.
La fórmula de la "neutralidad absoluta" fue utilísima en el primer momento de la crisis, cuando los acontecimientos nos cogieron de improviso, relativamente sin preparar para sus grandes dimensiones, porque sólo la afirmación dogmáticamente intransigente, tajante, podía permitirnos oponer un baluarte compacto, inexpugnable, a la primera inundación de las pasiones, de los intereses particulares. Pero ahora que ya han precipitado de la caótica situación inicial los elementos de confusión, y que cada uno tiene que asumir su propia responsabilidad, esa fórmula no tiene valor más que para los reformistas, que dicen no querer ponerlo todo a una carta (aunque dejan que los demás lo hagan y ganen) y querrían que el proletariado asistiera como espectador imparcial a los acontecimientos, dejando que éstos le traigan su hora, mientras que en ese tiempo los adversarios crean ellos mismos su hora y se preparan su plataforma para la lucha de clases.
Pero los revolucionarios que conciben la historia como creación de su propio espíritu, hecha por una serie ininterrumpida de tirones actuados sobre las demás fuerzas activas y pasivas de la sociedad, y preparan el máximo de condiciones favorables para eltirón definitivo (la revolución), no deben contentarse con la fórmula provisional de "neutralidad absoluta", sino que deben transformarla en una "neutralidad activa y operante". Lo cual significa volver a dar a la vida de la nación su genuino y estricto carácter de lucha de clases, en cuanto la clase trabajadora, obligando a la clase detentadora del poder a asumir sus responsabilidades, obligándola a llevar al absoluto las premisas de las que obtiene su razón de existencia, a sufrir el examen de la preparación con la cual ha intentado llegar a la meta que declaraba suya, la obliga (en nuestro caso, en Italia) a reconocer que ha fracasado completamente en cuanto a sus fines, porque ha metido a la nación, de la cual se proclamaba representante única, en un callejón sin salida del cual no podrá salir sino abandonando a su propio destino todas esas instituciones que son directamente responsables de su presente tristísimo estado.
Sólo así se restablecerá el dualismo de las clases, se liberará el Partido Socialista de todas las incrustaciones burguesas que el miedo a la guerra le ha cargado (nunca como en estos últimos dos meses había tenido el socialismo tantos simpatizantes más o menos interesados) y, tras haber hecho comprobar al país (que en Italia no es todo él ni proletario ni burgués, dado el poco interés que la gran masa del pueblo ha mostrado siempre por la lucha política y, por consiguiente, es tanto más fácilmente conquistable por el que sepa probar energía y una visión clara de los propios destinos) que aquellos que se decían mandatarios suyos han resultado incapaces de cualquier acción, [podrá] preparar al proletariado para sustituirlos, prepararlo para actuar aquel tirón máximo que significa que la civilización desemboca de una forma imperfecta para pasar a otra más perfecta.
El caso Mussolini
Por eso me parece que habría debido ser más cauto a. t.2, el cual ha escrito en el último número del Grido a propósito del llamado caso Mussolini. Habría debido distinguir entre lo que en las declaraciones del director del Avanti! se debía al hombre Mussolini, al romañolo (hasta de eso se ha hablado), y lo que era de Mussolini socialista italiano; en suma, tomar lo vital que podía haber en su actitud y dirigir su crítica a ello, destruyéndolo o encontrando un plano de conciliación entre el formalismo doctrinario del resto de la Dirección del partido y el concretismo realista del director del Avanti! 3
2 Angelo Tasca fue compañero de Gramsci en Turín. Nació en 1890. Hijo de un obrero socialista, militó desde joven en las juventudes del Partido Socialista italiano y luego en el partido mismo. Muy pronto tuvo choques con el futuro dirigente de la izquierda comunista, Amadeo Bordiga. Tasca lo sería de la futura derecha comunista. Ya en 1912, por ejemplo, Tasca era para Bordiga un "culturalista" idealista y Bordiga para Tasca un determinista sociológico. (Gramsci estará de acuerdo con ambas condenas teóricas más tarde, al formarse su propio pensamiento político y teórico en pugna con las ideas de sus dos amigos.) Tasca influyó muy probablemente en el ingreso de Gramsci en el P.S.I. Ya en 1912 se le ve instándole a ello. Formó luego parte del grupo de L'Ordine Nuovo, cuya financiación inicial aseguró; pero muy pronto aparecieron discrepancias entre Tasca y Gramsci. El problema que provocó el divorcio político fue la manera de concebir la organización de la clase obrera. Tasca --y en esto coincidía Bordiga-- rechazaba el programa gramsciano de formación de consejos obreros independientes de los sindicatos, como organismos directos de clase en los que intervinieran también obreros no sindicados ni organizados en partidos políticos. Tasca y Bordiga rechazaban cualquier organización de la clase obrera que no fuera el partido político o el sindicato. La mayor vinculación de Tasca a las tradiciones políticas y sindicales de la socialdemocracia hizo de él la cabeza de la derecha del P.C.d’I. desde la fundación de éste. Tasca fue expulsado del P.C.d'I. en 1929, hallándose, como el "centro" del partido, exiliado en Francia. Pasó luego a la socialdemocracia francesa. Su archivo personal, editado en los Anales Feltrinelli de 1966, por Giuseppe Berti, es una importante fuente para el conocimiento de la historia del comunismo italiano.
3 Benito Mussolini, entonces director del órgano del P.S.I., Avanti!, publicó en ese periódico el 24 de octubre de 1914 un artículo en el que sostenía una política de "neutralidad relativa" en la guerra. El P. S. I., que sostenía una política de neutralidad absoluta, destituyó a Mussolini de la dirección del periódico. Tres semanas después, el 15 de noviembre, aparecía el nuevo periódico de Mussolini, luego órgano del fascismo. Il Popolo d'Italia, proponiendo la intervención plena en la guerra.


sábado, 3 de mayo de 2014

Mañana es el día de la madre.

Mañana es el día de la madre y el gobierno apresta medidas para tan señalado día, medidas que son del todo conocidas, como la ley del aborto (en el que suprimen el supuesto de malformación) o la retirada de la financiación de los programas contra la violencia de género y la supresión de programas para fomentar la igualdad.

Retiraron la asignatura de educación para la ciudadanía, decían que era… La verdad es que nunca he oído los argumentos de sus motivos, no les había. En fin, la retiraron por no ser nacional católica.

Como veis muchas cosas que destacan lo que el PP quiere a las madres y por si esas muestras de cariño no fueran suficientes, en Murcia han sacado adelante una propuesta para que las madres adolescentes estudien en casa, se quieren quitar la vergüenza de ver mujeres embarazadas en los centros de educación junto a sus hijos.
 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/05/02/actualidad/1399057846_955648.html


Estamos viviendo malos tiempos, el PP quiere que regresemos a esa España que nos mostraba Delibes en los santos inocentes, esa España de esconder lo que no es estético y de servilismo al patrón. Si no se ve no existe, tienes que tener a ese niño con malformaciones, que no se va a poder desarrollar y que va a morir a los pocos años rodeado de sufrimiento y dolor. Pero eso sí, no lo puedes mostrar ni intentarlo integrar. Así mismo, para el nacional catolicismo, la fornicación es sucia ¿Y qué mayor muestra de fornicación hay que un embarazo? Por eso el PP no quiere ver a jóvenes embarazadas en los centros escolares, no quiere “suciedad” visible.


Carai con el PP, como quiere a las madres. Para agradecer ese cariño votad en las próximas elecciones, pero no lo hagáis al PP ni al PSOE.

viernes, 2 de mayo de 2014

Se ríen de nosotros.

El gobierno prevé  muchas cosas, prevé que el paro va a bajar, prevé que la economía va a crecer, prevé que el comercio va a subir, prevé que las exportaciones se van a disparar, prevé que la producción industrial va a subir, que el déficit va a bajar,…. De hecho nos cuentan que las cosas ya están mejorando, que el paro ya está bajando, que la demanda ya está subiendo, que el déficit ya está bajando. Llegando incluso a decirnos que las familias son más ricas que antes de la crisis.

Se ríen de nosotros.

Todas esas afirmaciones se caen en cuanto salen los datos oficiales que ellos mismos manipulan. El paro efectivamente ha bajado, pero hay ciento ochenta mil empleados menos. La demanda interna se habrá reactivado, pero el comercio minorista ha tenido la enésima bajada, un 0,5% este mes, a sumar a los siete años de bajadas continuadas. El producto interior bruto ha crecido sí, pero porque han metido las actividades delictivas en su computo. El déficit efectivamente baja, pero como visteis en la entrada anterior, lo hace a expensas de subir la deuda de forma astronómica, pan para hoy y hambre para mañana. Llegamos a la afirmación de que somos más ricos que antes de la crisis. ¿Hace falta decir algo sobre esa afirmación? Digamos solo que son mucho más ricos unos pocos y más pobres el resto, es lo que tienen las medias, si yo gano quince y tú uno, ganamos de media ocho cada uno.

Se ríen de nosotros.

Pero hoy quiero destacar otro dato que ha venido en ayuda del gobierno en estos momentos en los que tanto necesita esa ayuda. La inflación ha subido el mes pasado un 0,5%, alejando “definitivamente” el fantasma de la deflación, ya que la inflación se pone en un estratosférico 0,3% interanual. El motivo de la subida ha sido el turismo, que ha hecho subir los precios de los servicios, ya que todo lo demás ha bajado o se ha mantenido estable.

En esto de la deflación y la inflación me tiene un poco mosca. Yo creo que estamos en un escenario deflacionario desde hace unos cinco años, lo que pasa es que no es oficial, no interesa. Lo malo es que al no admitirlo, no se pone remedio a la situación y esta se va agravando más año a año. Para mí lo que ha sido clave para no estar en un escenario deflacionario oficial han sido las subidas de impuestos, los precios de la gasolina y la electricidad, y sobre todo la exclusión de determinados bienes de consumo del cómputo.


Como veis se ríen de nosotros con cada dato que dan, con cada estadística, con cada intervención. Hay que darles una lección, hay que votar en masa, pero no al PP ni al PSOE. Recordad que cada abstención es una ventaja para ellos, por eso el PP la potencia diciendo que todos son iguales.

jueves, 1 de mayo de 2014

¿Quién tiene nuestra deuda?

Recordareis que hace unos meses observe que la deuda de todos los estados del mundo se estaba disparando, Alemania, EEUU, Francia, Marruecos, Bolivia, Egipto, China, etc…. Incluso, aunque en menor medida en Rusia y Suiza. Cuando digo que se está disparando es literal, en conjunto los estados han multiplicado por tres su deuda en los últimos años.

Esto supone que los últimos años los estados han pedido prestado miles y miles de billones de euros, eso me ha llevado a preguntarme. ¿A quién? ¿Quién está comprando la deuda de los estados? Todos recordamos los problemas que ha dado la deuda históricamente, el que un país no comprara la deuda de otro o el que un país quisiera ejecutar la deuda de otro, ha llegado a provocar incluso guerras. Por eso me parece interesante saber quién es el que compra hoy la deuda soberana. Antes los principales compradores de la deuda de un país eran otros estados, pero hoy…

Voy a centrarme primero en España, al ser el estado donde vivo creo que me será más fácil obtener datos y lo primero que me he encontrado es al ministro vacilón Montoro diciendo tonterías (Aquí el artículo del vacile). “¿Quiénes son los tenedores de esa deuda externa? Ahí me quedo.” Dijo el ministro a preguntas de los periodistas justo antes del rescate.  Esto me ha hecho ver que ninguna información útil se puede esperar de nuestros ministros, de ellos solo pueden venir mentiras y burlas, se ríen de nosotros.

Vistas las burlas de las altas jerarquías, intente bajar algún escalón en la administración y me encontré este interesante informe (Pinchad aquí para leer el informe). La primera conclusión que saco a la vista de los datos que dan en él, es que la deuda pública es un 50% superior a lo que dicen los medios y los ministros (definitivamente se ríen de nosotros), para llegar a esa conclusión solo hay que sumar.

En las tablas vemos como se ha distribuido la venta de deuda en los últimos años, vemos que hay dos tendencias diferenciadas según la época, con diferente distribución de compradores. Pero las referencias a los compradores son muy genéricas, los principales compradores de nuestra deuda son las entidades de crédito y los no residentes (debemos más o menos 500.000 millones a cada uno). ¿Quién puñetas son los no residentes? Tendré que buscar más. Pero vamos a detenernos un momento en el informe, que tiene otros datos curiosos.

En 2013 el estado pidió prestados 238.560 millones de euros, tuvo unas amortizaciones de deuda de 164.818 millones de euros. Por lo tanto hubo una reducción del déficit de ocho puntos (73.742 millones) vía deuda. Sin esos millones nuestro déficit el año pasado se hubiera ido al 18%, eso nos da una idea de lo ficticias que son las cuentas, reducimos el déficit a costa de aumentar la deuda, no tiene sentido. Este año llevamos el mismo camino, de momento en el primer trimestre hemos pedido ya casi 70.000 millones, si seguimos así nos vamos a los 280.000 millones en todo el año.

Retomemos, que aún no sabemos quién compra nuestra deuda, sigamos la búsqueda. Al seguir la búsqueda he encontrado lo que son los no residentes, al parecer son otros estados. Según diferentes artículos que he leído los principales tenedores no residentes, son Francia y China, llegando entre los dos al 50% de ese concepto. Pero a mí lo que de verdad me interesa saber es qué entidades de crédito tienen el 40% de nuestra deuda y de eso aún no he encontrado nada. Según este artículo los principales tenedores serían el Santander y el BBVA, pero a mí me faltan millones por todos lados.


El saber quiénes son los tenedores de deuda es más importante de lo que nos imaginamos. ¿Acaso suponéis que si hay una quita de deuda esta sería gratis? Si hay quita hay embargo, ya lo vimos en Grecia y yo no veo más datos, ya que el ministerio no desglosa esas cosas y no hay información específica. ¿Por qué será?

miércoles, 30 de abril de 2014

Gomendio.

Ayer escuché a Gomendio (Número dos del ministerio de educación) decir que el problema de la educación es el sueldo de los profesores, según esta señora los profesores cobran mucho y se van en ellos recursos que podrían utilizarse para otras cosas.

Esta es la típica noticia con la que la gente dice; los del gobierno son unos mentirosos cabrones, pero en este caso tienen razón. Y es que, existe la creencia generalizada de que los profesores cobran un pastón.

Las palabras de Gomendio parten de parámetros falsos, primero nos da a entender que si los profesores cobrasen menos los colegios estarían mejor dotados, cosa que es falsa, de hecho el sueldo de los profesores ha bajado un 30% los últimos años (más que el del resto de funcionarios) y no ha revertido en la calidad de las instalaciones. Podemos concluir pues, que si les bajaran más el sueldo a los profesores, ese dinero iría a engordar a los patronos.

Otra cosa que dice la comisaria política Gomendio, es que en España ha aumentado el porcentaje de presupuesto que va a pagar los sueldos del personal, cosa que es cierta, pero no lo es porque los sueldos de los profesores hayan subido o porque haya más profesores en nómina. Es porque el gasto en educación ha descendido drásticamente, ya apenas hay mantenimiento, apenas hay gasto en dotaciones, apenas hay becas, se ha echado a los interinos… Lo único que no han podido amputar es a los profesores que tienen sacada su oposición, la ley no lo permite y por eso sus sueldos hoy pesan más en los presupuestos que hace unos años.

Han dicho los medios patronales, al dictado de Gomendio, que los profesores ganan más que sus homólogos europeos, pero este informe de 2012 desmiente esa afirmación: http://eacea.ec.europa.eu/education/eurydice/documents/facts_and_figures/salaries.pdf

Gomendio, al igual que Wert, están en el ministerio para desmontar la educación pública y por eso hacen esas declaraciones tan lesivas a su área de competencia. No dudan nunca en deslegitimarse a sí mismos y a su labor al hacer declaraciones, todo vale si se trata de favorecer a los patronos que les pagan. Recuerdo cuando Gomendio dijo que hay que adaptar la educación a lo que quieren los patronos (adaptar la educación a los mercados) o cuando Wert dijo que uno de sus objetivos en el ministerio era adoctrinar a los niños para españolizarles.

En fin, los neoliberales están de campaña y yo también, recordad que en las últimas europeas la abstención dobló a la suma de los dos partidos más votados y no obtuvo ningún escaño, esta vez el PP quiere que la abstención sea aún mayor. Ni PP ni PSOE, pero votad.


martes, 29 de abril de 2014

No valen.

No valen, los cambios realizados por el gobierno para medir la EPA y que se estrenaban hoy, no son suficientes. La “mejoría” es pírrica, hay ciento ochenta mil trabajos menos, hay 50.000 hogares más con todos sus miembros en paro, hay más contratados a media jornada, hay más parados de larga duración, hay más contratos precarios. Pero eso sí, hay dos mil parados menos.

Pese a que cualquier estudiante, estudie lo que estudie (aunque sea un curso de socorrismo de 15 horas), sea sacado de las listas del paro, hay un 54% de paro juvenil.

Pese a que para realizar la EPA aplican un coeficiente multiplicador a los que trabajan y un coeficiente divisor a los parados, hay ciento ochenta mil trabajadores menos.

Pese a que cuenta como trabajador a cualquier persona que haya trabajado durante el trimestre, aunque sea solo una hora, solo hay dos mil parados menos.

Pese a que han manipulado los datos del censo para sacar de el conteo a los extranjeros, los datos son pésimos.


Esta EPA es pura ficción, solo es manipulación política de cara a las elecciones europeas y ha salido así. ¿Cómo serán los datos reales? Si los datos manipulados son tan negativos, no quiero pensar cómo serán los datos reales 

lunes, 28 de abril de 2014

Silva es malo, nosotros más.

El juez Silva es muy malo, además está medio loco. Es arbitrario, parcial, corrupto y un prevaricador. No es como Blesa, un hombre íntegro, que tiene a sus amigos siempre cerca. A Blesa le han perjudicado gravemente con acusaciones falsas.

Esto que he puesto para dar comienzo a la entrada es lo que nos cuentan todos los días los medios de comunicación patronales. Nos cuentan lo mismo los políticos que se han vendido a los patronos. Todos los días nos bombardean con cosas como esa. Lo malo es que nosotros tenemos otra percepción: el juez que pretende hacer un poco de justicia, dictando una prisión provisional que todos veíamos lógica, es el que acaba en el banquillo juzgado por la que firmo las preferentes, juzgado por una exconcejal del PP, juzgado por una consejera de la caja a la que Blesa saqueó, juzgado por los que están vendidos al ladón Blesa.

Vosotros imaginaros que te compraste un piso y que por la crisis dejaste de pagar la hipoteca, después de haber pagado casi el doble de lo que te costó el piso. Imaginaros que el banco se queda con vuestro piso y que te quedas sin piso y aun le debes un dineral al banco que te ha robado el piso.

Imaginaros que llevas veinte años ahorrando con mucho esfuerzo y que el banco donde tienes el dinero te dice que no tienes nada, que invertiste mal tu dinero y ya no está. Tú que no sabías que hubieras invertido nada, resulta que ya no tienes nada.

Imaginaros que sois trabajadores de una cadena de montaje, pero la empresa quiebra dejándote en la calle con una mano delante y otra detrás, imaginaros que al día siguiente os ofrecen trabajar en la misma, recalco la misma, cadena de montaje pero para otra empresa (con el mismo jefe). Eso sí, cobrando seiscientos euros menos y trabajando cuatro horas al día más.

Imaginaros que veis como los servicios básicos se deterioran y encarecen a medida que los políticos neoliberales venden esos servicios a los que les sobornan.

Imaginaros que os subieran y subieran los impuestos, que cada día el estado regalara ese dinero a los bancos, quitándolo de sanidad, educación, dependencia...



Ahora imagina que escuchas a González Pons o a Pere Navarro (neoliberales ambos) decir que todo es culpa tuya, que has vivido por encima de tus posibilidades y que te mereces lo que te pasa por no prevenir. Creo pues que se entiende lo que ha pasado este fin de semana. ¿Verdad?

domingo, 27 de abril de 2014

Precio razonable

Todos compramos cuando lo que nos ofrecen tiene un precio razonable.

La representante patronal que hizo esta afirmación no se refería a televisores ni a coches, tampoco se refería a berros o manzanas, se refería a personas. Más concretamente se refería a la eliminación del salario mínimo. ¿Para qué le vas a pagar seiscientos euros a una persona que no sirve para nada? Decía la patrona. La respuesta a esa pregunta es obvia, si no te sirve para nada no lo contrates. Pero si sirve, lo que pasa es que a las personas útiles, que si necesita para sacar a su empresa a delante, quiere pagarlas menos de 600 euros por su trabajo.

Quitémonos la venda de los ojos, para los patronos no somos personas, no somos trabajadores, solo somos bienes de consumo a los que se puede utilizar y después tirar cuando ya no los necesitas. Nos escandaliza su manera de pensar, pero no por ello esta cambia.

Hoy tenemos gobiernos que legislan para los patronos y que por lo tanto intentan por todos los medios que la situación sea lo más favorable posible a los patronos. Este paro tan exagerado que tenemos es muy beneficioso para los patronos, ya que pueden hacer trabajar a la gente más horas por menos sueldo, por eso, desde la administración se alicienta el despido. El que los trabajadores estén asistidos por los sindicatos es un problema para los patronos, por eso desde la administración anulan los convenios colectivos e intentan deslegitimar a los sindicatos.

Para el gobierno y los patronos somos como ovejas esperando para el despiece, lo peor es que muchos de nosotros realmente son como ovejas. En menos de un mes tenemos la ocasión de al menos dar un toque de atención a los matarifes. ¿Lo haremos? Estas elecciones no votéis ni al PP ni al PSOE.


lunes, 14 de abril de 2014

Constitución republicana.

Hoy, día de la república, os dejo la constitución de 1931, fue escrita hace casi cien años, me gustaría que la leyerais y la compararais con la constitución borbonica del 78.  http://www.congreso.es/docu/constituciones/1931/1931_cd.pdf


CONSTITUCIÓN DE 1931

Como Presidente de las Cortes Constituyentes y en su nombre, declaro solemnemente
que éstas, en uso de la soberanía de que están investidas, han decretado y sancionado
lo siguiente:


ESPAÑA, EN USO DE SU SOBERANÍA, Y REPRESENTADA POR LAS CORTES
CONSTITUYENTES, DECRETA Y SANCIONA ESTA CONSTITUCIÓN

TÍTULO PRELIMINAR

Disposiciones generales

Artículo primero.
España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en
régimen de Libertad y de Justicia.


Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.


La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los
Municipios y las Regiones.


La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.

Artículo 2º.
Todos los españoles son iguales ante la ley.

Artículo 3º.
El Estado español no tiene religión oficial.

Artículo 4º.
El castellano es el idioma oficial de la República.


Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los
derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones.


Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento
ni el uso de ninguna lengua regional.

Artículo 5º.
La capitalidad de la República se fija en Madrid.

Artículo 6º.
España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.

Artículo 7º.
El Estado español acatará las normas universales del Derecho internacional,
incorporándolas a su derecho positivo.

TÍTULO PRIMERO
Organización nacional

Artículo 8º.
El estado español, dentro de los límites irreductibles de su territorio actual, estará
integrado por Municipios mancomunados en provincias y por las regiones que se
constituyan en régimen de autonomía.


Los territorios de soberanía del norte de África se organizarán en régimen autónomo en
relación directa con el Poder central.

Artículo 9º.
Todos los Municipios de la República serán autónomos en las materias de su
competencia, y elegirán sus Ayuntamientos por sufragio universal, igual, directo y secreto,
salvo cuando funcionen en régimen de Concejo abierto.


Los Alcaldes serán designados siempre por elección directa del pueblo o por el
Ayuntamiento.

Artículo 10.
Las provincias se constituirán por los Municipios mancomunados conforme a una ley que
determinará su régimen, sus funciones y la manera de elegir el órgano gestor de sus fines
político administrativos.


En su término jurisdiccional entrarán los propios Municipios que actualmente las forman,
salvo las modificaciones que autorice la ley, con los requisitos correspondientes.


En las islas Canarias, además, cada isla formará una categoría orgánica provista de un
Cabildo insular como Cuerpo gestor de sus intereses peculiares, con funciones y
facultades administrativas iguales a las que la ley asigne al de las provincias.


Las islas Baleares podrán optar por un régimen idéntico.

Artículo 11.
Si una o varias provincias limítrofes, con características históricas, culturales y
económicas, comunes, acordaran organizarse en región autónoma para formar un núcleo
político administrativo, dentro del Estado español, presentarán su Estatuto con arreglo a
lo establecido en el art. 12.

En ese Estatuto podrán recabar para sí, en su totalidad o parcialmente, las atribuciones
que se determinen en los artículos 15, 16 y 18 de esta Constitución, sin perjuicio, en el
segundo caso, de que puedan recabar todas o parte de las restantes por el mismo
procedimiento establecido en este Código fundamental.


La condición de limítrofe no es exigible a los territorios insulares entre sí.
Una vez aprobado el Estatuto, será la ley básica de la organización
Político administrativa de la región autónoma, y el Estado español la reconocerá y
amparará como parte integrante de su ordenamiento jurídico.

Artículo 12.
Para la aprobación del Estatuto de la región autónoma, se requieren las siguientes
condiciones:


a) Que lo proponga la mayoría de sus Ayuntamientos o, cuando menos, aquellos cuyos
Municipios comprendan las dos terceras partes del Censo electoral de la región.


b) Que lo acepten, por el procedimiento que señale la ley Electoral, por lo menos las dos
terceras partes de los electores inscritos en el Censo de la región. Si el plebiscito fuere
negativo, no podrá renovarse la propuesta de autonomía hasta transcurridos cinco años.


c) Que lo aprueben las Cortes.


Los Estatutos regionales serán aprobados por el Congreso siempre que se ajusten al
presente Título y no contengan, en caso alguno, preceptos contrarios a la
Constitución, y tampoco a las leyes orgánicas del Estado en las materias no transmisibles
al poder regional, sin perjuicio de la facultad que a las Cortes reconocen los artículos 15 y
16.

Artículo 13.
En ningún caso se admite la federación de regiones autónomas.

Artículo 14.
Son de la exclusiva competencia del Estado español la legislación y la ejecución directa
en las materias siguientes:


1ª. Adquisición y pérdida de la nacionalidad y regulación de los derechos y deberes
constitucionales.


2ª. Relación entre las iglesias y el Estado y régimen de cultos.


3ª. Representación diplomática y consular y, en general, la del Estado en el exterior; declaración de guerra; Tratados de paz; régimen de Colonias y Protectorado, y toda clase
de relaciones internacionales.


4ª. Defensa de la seguridad pública en los conflictos de carácter
suprarregional o extrarregional.


5ª. Pesca marítima.


6ª. Deuda del Estado.


7ª. Ejército, Marina de guerra y Defensa nacional.


8ª. Régimen arancelario, Tratados de Comercio, Aduanas y libre circulación de las
mercancías.


9ª. Abanderamiento de buques mercantes, sus derechos y beneficios e iluminación de
costas.


10. Régimen de extradición.


11. Jurisdicción del Tribunal Supremo, salvo las atribuciones que se reconozcan a los
Poderes regionales.


12. Sistema monetario, emisión fiduciaria y ordenación general bancaria.


13. Régimen general de comunicaciones, líneas aéreas, correos, telégrafos, cables
submarinos y radiocomunicación.


14. Aprovechamientos hidráulicos e instalaciones eléctricas cuando las aguas discurran
fuera de la región autónoma o el transporte de la energía salga de su término.


15. Defensa sanitaria en cuanto afecte a intereses extrarregionales.


16. Policía de fronteras, inmigración, emigración y extranjería.


17. Hacienda general del Estado.

18. Fiscalización de la producción y el comercio de armas.

Artículo 15.
Corresponde al Estado español la legislación, y podrá corresponder a las regiones
autónomas la ejecución, en la medida de su capacidad política, a juicio de las Cortes,
sobre las siguientes materias:


1ª. Legislación penal, social, mercantil y procesal, y en cuanto a la legislación civil, la
forma del matrimonio, la ordenación de los registros e hipotecas, las bases de las
obligaciones contractuales y la regulación de los Estatutos, personal, real y formal, para
coordinar la aplicación y resolver los conflictos entre las distintas legislaciones civiles de
España. La ejecución de las leyes sociales será inspeccionada por el Gobierno de la
República, para garantizar su estricto cumplimiento y el de los tratados internacionales
que afecten a la materia.


2ª. Legislación sobre propiedad intelectual e industrial.


3ª. Eficacia de los comunicados oficiales y documentos públicos.


4ª. Pesas y medidas.


5ª. Régimen minero y bases mínimas sobre montes, agricultura y ganadería, en cuanto
afecte a la defensa de la riqueza y a la coordinación de la economía nacional.


6ª. Ferrocarriles, carreteras, canales, teléfonos y puertos de interés general, quedando a
salvo para el Estado la reversión y policía de los primeros y la ejecución directa que
pueda reservarse.

7ª. Bases mínimas de la legislación sanitaria interior.


8ª. Régimen de seguros generales y sociales.


9ª. Legislación de aguas, caza y pesca fluvial.


10. Régimen de Prensa, Asociaciones, reuniones y espectáculos públicos.


11. Derecho de expropiación, salvo siempre la facultad del Estado para ejecutar por sí
sus obras peculiares.

12. Socialización de riquezas naturales y empresas económicas, delimitándose por la
legislación la propiedad y las facultades del Estado y de las regiones.


11. Servicios y aviación civil y radiodifusión.

Artículo 16.
En las materias no comprendidas en los dos artículos anteriores, podrán corresponder a
la competencia de las regiones autónomas la legislación exclusiva y la ejecución directa,
conforme a lo que dispongan los respectivos Estatutos aprobados por las Cortes.

Artículo 17.
En las regiones autónomas no se podrá regular ninguna materia con diferencia de trato
entre los naturales del país y los demás españoles.

Artículo 18.
Todas las materias que no estén explícitamente reconocidas en su Estatuto a la región
autónoma, se reputarán propias de la competencia del Estado; pero éste podrá distribuir
o transmitir las facultades por medio de una ley.

Artículo 19.
El Estado podrá fijar, por medio de una ley, aquellas bases a que habrán de ajustarse las
disposiciones legislativas de las regiones autónomas, cuando así lo exigiera la armonía
entre los intereses locales y el interés general de la República.


Corresponde al Tribunal de Garantías Constitucionales la apreciación previa de esta
necesidad.


Para la aprobación de esta ley se necesitará el voto favorable de las dos terceras partes
de los Diputados que integren las Cortes.


En las materias reguladas por una ley de Bases de la República las regiones podrán
estatuir lo pertinente, por ley o por ordenanza.

Artículo 20.
Las leyes de la República serán ejecutadas en las regiones autónomas por sus
autoridades respectivas, excepto aquellas cuya aplicación esté atribuida a órganos
especiales o en cuyo texto se disponga lo contrario, siempre conforme a lo establecido en
este Título.


El Gobierno de la República podrá dictar Reglamentos para la ejecución de sus leyes,
aun en los casos en que esta ejecución corresponda a las autoridades regionales.

Artículo 21.
El derecho del Estado español prevalece sobre el de las regiones autónomas en todo lo
que no esté atribuido a la exclusiva competencia de éstas en sus respectivos Estatutos.

Artículo 22.
Cualquiera de las provincias que forme una región autónoma o parte de ella podrá
renunciar a su régimen y volver al de provincia directamente vinculada al Poder central.
Para tomar este acuerdo será necesario que lo proponga la mayoría de sus
Ayuntamientos y lo acepten, por lo menos, dos terceras partes de los electorales inscritos
en el censo de la provincia.

TITULO II
Nacionalidad

Artículo 23.
Son españoles:


1º. Los nacidos, dentro o fuera de España, de padre o madre españoles.


2º. Los nacidos en territorio español de padres extranjeros, siempre que opten por la
nacionalidad española en la forma que las leyes determinen.


3º. Los nacidos en España de padres desconocidos.


4º. Los extranjeros que obtengan carta de naturaleza y los que sin ella hayan ganado
vecindad en cualquier pueblo de la República, en los términos y condiciones que
prescriban las leyes.


La extranjera que case con español conservará su nacionalidad de origen o adquirirá la
de su marido, previa opción regulada por las leyes de acuerdo con los Tratados
internacionales.


Una ley establecerá el procedimiento que facilite la adquisición de la nacionalidad a las
personas de origen español que residan en el Extranjero.

Artículo 24.
La calidad de español se pierde:


1º. Por entrar al servicio de las armas de una potencia extranjera sin licencia del Estado
español, o por aceptar empleo de otro Gobierno que lleve anejo ejercicio de autoridad o
jurisdicción.


2º. Por adquirir voluntariamente naturaleza en país extranjero.
A base de una reciprocidad internacional efectiva y mediante los requisitos y trámites que
fijará una ley, se concederá ciudadanía a los naturales de Portugal y países hispánicos de
América, comprendido el Brasil, cuando así lo soliciten y residan en territorio español, sin
que pierdan ni modifiquen su ciudadanía de origen.


En estos mismos países, si sus leyes no lo prohíben, aun cuando no reconozcan el
derecho de reciprocidad, podrán naturalizarse los españoles sin perder su nacionalidad
de origen.

TÍTULO III
Derechos y deberes de los españoles

CAPÍTULO PRIMERO
Garantías individuales y políticas

Artículo 25.
No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase
social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas.


El Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios.

Artículo 26.
Todas las confesiones religiosas serán consideradas como Asociaciones sometidas a una
ley especial.


El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni
auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas.


Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del
presupuesto del Clero.

Quedan disueltas aquellas Órdenes religiosas que estatutariamente impongan, además
de los tres votos canónicos, otro especial de obediencia a autoridad distinta de la legítima
del Estado. Sus bienes serán nacionalizados y afectados a fines benéficos y docentes.


Las demás Órdenes religiosas se someterán a una ley especial votada por estas Cortes
Constituyentes y ajustada a las siguientes bases:


1ª. Disolución de las que, por sus actividades, constituyan un peligro para la seguridad del
Estado.

2ª. Inscripción de las que deban subsistir, en un Registro especial dependientes del 
Ministerio de Justicia. 
3ª. Incapacidad de adquirir y conservar, por sí o por persona interpuesta, más bienes que 
los que, previa justificación, se destinen a su vivienda o al cumplimiento directo de sus 
fines privativos. 
4ª. Prohibición de ejercer la industria, el comercio o la enseñanza. 
5ª. Sumisión a todas las leyes tributarias del país. 
6ª. Obligación de rendir anualmente cuentas al Estado de la inversión de sus bienes en 
relación con los fines de la Asociación. 
Los bienes de las Órdenes religiosas podrán ser nacionalizados. 
Artículo 27. 
La libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión 
quedan garantizados en el territorio español, salvo el respeto debido a las exigencias de 
la moral pública. 
Los cementerios estarán sometidos exclusivamente a la jurisdicción civil. No podrá haber 
en ellos separación de recintos por motivos religiosos. 
Todas las confesiones podrán ejercer sus cultos privadamente. Las manifestaciones 
públicas del culto habrán de ser, en cada caso, autorizadas por el Gobierno. 
Nadie podrá ser compelido a declarar oficialmente sus creencias religiosas. 
La condición religiosa no constituirá circunstancia modificativa de la personalidad civil ni 
política, salvo lo dispuesto en esta Constitución para el nombramiento de Presidente de la 
República y para ser Presidente del Consejo de 
Ministros. 
Artículo 28. 
Sólo se castigarán los hechos declarados punibles por ley anterior a su perpetración. 
Nadie será juzgado sino por juez competente y conforme a los trámites legales. 
Artículo 29. 
Nadie podrá ser detenido ni preso sino por causa de delito. Todo detenido será puesto en 
libertad o entregado a la autoridad judicial, dentro de las veinticuatro horas siguientes al 
acto de la detención. 

Toda detención se dejará sin efecto o se elevará a prisión, dentro de las setenta y dos 
horas de haber sido entregado el detenido al juez competente. 
La resolución que se dictare será por auto judicial y se notificará al interesado dentro del 
mismo plazo. 
Incurrirán en responsabilidad las autoridades cuyas órdenes motiven infracción de este 
artículo, y los agentes y funcionarios que las ejecuten, con evidencia de su ilegalidad. 
La acción para perseguir estas infracciones será pública, sin necesidad de prestar fianza 
ni caución de ningún género. 
Artículo 30. 
El Estado no podrá suscribir ningún Convenio o Tratado internacional que tenga por 
objeto la extradición de delincuentes político sociales. 
Artículo 31. 
Todo español podrá circular libremente por el territorio nacional y elegir en él su 
residencia y domicilio, sin que pueda ser compelido a mudarlos a no ser en virtud de 
sentencia ejecutoria. 
El derecho a emigrar o inmigrar queda reconocido y no está sujeto a más limitaciones que 
las que la ley establezca. 
Una ley especial determinará las garantías para la expulsión de los extranjeros del 
territorio español. 
El domicilio de todo español o extranjero residente en España es inviolable. 
Nadie podrá entrar en él sino en virtud de mandamiento de juez competente. El registro 
de papeles y efectos se practicará siempre a presencia del interesado o de una persona 
de su familia, y, en su defecto, de dos vecinos del mismo pueblo. 
Artículo 32. 
Queda garantizada la inviolabilidad de la correspondencia en todas sus formas, a no ser 
que se dicte auto judicial en contrario. 
Artículo 33. 
Toda persona es libre de elegir profesión. Se reconoce la libertad de industria y comercio, 
salvo las limitaciones que, por motivos económicos y sociales de interés general, 
impongan las leyes. 
Artículo 34. 
Toda persona tiene derecho a emitir libremente sus ideas y opiniones, valiéndose de 
cualquier medio de difusión, sin sujetarse a la previa censura. 
En ningún caso podrá recogerse la edición de libros y periódicos sino en virtud de 
mandamiento de juez competente. No podrá decretarse la suspensión de ningún 
periódico, sino por sentencia firme. 
Artículo 35. 
Todo español podrá dirigir peticiones, individual y colectivamente, a los 
Poderes públicos y a las autoridades. Este derecho no podrá ejercerse por ninguna clase 
de fuerza armada. 
Artículo 36. 
Los ciudadanos de uno y de otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos 
derechos electorales conforme determinen las leyes. 
Artículo 37. 
El Estado podrá exigir de todo ciudadano su prestación personal para servicios civiles o 
militares, con arreglo a las leyes. 
Las Cortes, a propuesta del Gobierno, fijarán todos los años el contingente militar. 
Artículo 38. 
Queda reconocido el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas. 
Una ley especial regulará el derecho de reunión al aire libre y el de manifestación. 
Artículo 39. 
Los españoles podrán asociarse o sindicarse libremente para los distintos fines de la vida 
humana, conforme a las leyes del Estado. 
Los Sindicatos y Asociaciones están obligados a inscribirse en el Registro público 
correspondiente, con arreglo a la ley. 
Artículo 40. 
Todos los españoles, sin distinción de sexo, son admisibles a los empleos y cargos 
públicos según su mérito y capacidad, salvo las incompatibilidades que las leyes señalen. 
Artículo 41. 
Los nombramientos, excedencias y jubilaciones de los funcionarios públicos se harán 
conforme a las leyes. Su inamovilidad se garantiza por la Constitución. La separación del 
servicio, las suspensiones y los traslados sólo tendrán lugar por causas justificadas 
previstas en la ley. 

No se podrá molestar ni perseguir a ningún funcionario público por sus opiniones 
políticas, sociales o religiosas. 
Si el funcionario público, en el ejercicio de su cargo, infringe sus deberes con perjuicio de 
tercero, el Estado o la Corporación a quien sirva serán subsidiariamente responsables de 
los daños y perjuicios consiguientes, conforme determine la ley. 
Los funcionarios civiles podrán constituir Asociaciones profesionales que no impliquen 
injerencia en el servicio público que les estuviere encomendado. Las 
Asociaciones profesionales de funcionarios se regularán por una ley. Estas 
Asociaciones podrán recurrir ante los Tribunales contra los acuerdos de la superioridad 
que vulneren los derechos de los funcionarios. 
Artículo 42. 
Los derechos y garantías consignados en los artículos 29, 31, 34, 38 y 39 podrán ser 
suspendidos total o parcialmente, en todo el territorio nacional o en parte de él, por 
decreto del Gobierno, cuando así lo exija la seguridad del Estado, en casos de notoria e 
inminente gravedad. 
Si las Cortes estuviesen reunidas, resolverán sobre la suspensión acordada por el 
Gobierno. 
Si estuviesen cerradas, el Gobierno deberá convocarlas para el mismo fin en el plazo 
máximo de ocho días. A falta de convocatoria se reunirán automáticamente al noveno 
día. Las Cortes no podrán ser disueltas antes de resolver mientras subsista la suspensión 
de garantías. 
Si estuvieran disueltas, el Gobierno dará inmediata cuanta a la Diputación 
Permanente establecida en el artículo 62, que resolverá con iguales atribuciones que las 
Cortes. 
El plazo de suspensión de garantías constitucionales no podrá exceder de treinta días. 
Cualquier prórroga necesitará acuerdo previo de las Cortes o de la 
Diputación Permanente en su caso. 
Durante la suspensión regirá, para el territorio a que se aplique, la ley de 
Orden público. 
En ningún caso podrá el Gobierno extrañar o deportar a los españoles, ni desterrarlos a 
distancia superior a 250 kilómetros de su domicilio. 
CAPÍTULO II 

Familia, economía y cultura 
Artículo 43. 
La familia está bajo la salvaguardia especial del Estado. El matrimonio se funda en la 
igualdad de derechos para ambos sexos, y podrá disolverse por mutuo disenso o a 
petición de cualquiera de los cónyuges, con alegación en este caso de justa causa. 
Los padres están obligados a alimentar, asistir, educar e instruir a sus hijos. El Estado 
velará por el cumplimiento de estos deberes y se obliga subsidiariamente a su ejecución. 
Los padres tienen para con los hijos habidos fuera del matrimonio los mismos deberes 
que respecto de los nacidos en él. 
Las leyes civiles regularán la investigación de la paternidad. 
No podrá consignarse declaración alguna sobre la legitimidad o ilegitimidad de los 
nacimientos ni sobre el estado civil de los padres, en las actas de inscripción, ni en 
filiación alguna. 
El Estado prestará asistencia a los enfermos y ancianos, y protección a la maternidad y a 
la infancia, haciendo suya la “Declaración de Ginebra” o tabla de los derechos del niño. 
Artículo 44. 
Toda la riqueza del país, sea quien fuere su dueño, está subordinada a los intereses de la 
economía nacional y afecta al sostenimiento de las cargas públicas, con arreglo a la 
Constitución y a las leyes. 
La propiedad de toda clase de bienes podrá ser objeto de expropiación forzosa por causa 
de utilidad social mediante adecuada indemnización, a menos que disponga otra cosa 
una ley aprobada por los votos de la mayoría absoluta de las Cortes. 
Con los mismos requisitos la propiedad podrá ser socializada. 
Los servicios públicos y las explotaciones que afecten al interés común pueden ser 
nacionalizados en los casos en que la necesidad social así lo exija. 
El Estado podrá intervenir por ley la explotación y coordinación de industrias y empresas 
cuando así lo exigieran la racionalización de la producción y los intereses de la economía 
nacional. 

En ningún caso se impondrá la pena de confiscación de bienes. 
Artículo 45. 
Toda la riqueza artística e histórica del país, sea quien fuere su dueño, constituye tesoro 
cultural de la Nación y estará bajo la salvaguardia del Estado, que podrá prohibir su 
exportación y enajenación y decretar las expropiaciones legales que estimare oportunas 
para su defensa. El Estado organizará un registro de la riqueza artística e histórica, 
asegurará su celosa custodia y atenderá a su perfecta conservación. 
El Estado protegerá también los lugares notables por su belleza natural o por su 
reconocido valor artístico o histórico. 
Artículo 46. 
El trabajo, en sus diversas formas, es una obligación social, y gozará de la protección de 
las leyes. 
La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia 
digna. Su legislación social regulará: los casos de seguro de enfermedad, accidente, paro 
forzoso, vejez, invalidez y muerte; el trabajo de las mujeres y de los jóvenes y 
especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y 
familiar; las vacaciones anuales remuneradas; las condiciones del obrero español en el 
Extranjero; las instituciones de cooperación; la relación económico jurídica de los factores 
que integran la producción; la participación de los obreros en la dirección, la 
administración y los beneficios de las empresas, y todo cuanto afecte a la defensa de los 
trabajadores. 
Artículo 47. 
La República protegerá al campesino y a este fin legislará, entre otras materias, sobre el 
patrimonio familiar inembargable y exento de toda clase de impuestos, crédito agrícola, 
indemnización por pérdida de las cosechas, cooperativas de producción y consumo, cajas 
de previsión, escuelas prácticas de agricultura y granjas de experimentación 
agropecuarias, obras para riego y vías rurales de comunicación. 
La República protegerá en términos equivalentes a los pescadores. 
Artículo 48. 
El servicio de la cultura es atribución esencial del Estado, y lo prestará mediante 
instituciones educativas enlazadas por el sistema de la escuela unificada. 
La enseñanza primaria será gratuita y obligatoria. 
Los maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial son funcionarios públicos. 
La libertad de cátedra queda reconocida y garantizada. 
La República legislará en el sentido de facilitar a los españoles económicamente 
necesitados el acceso a todos los grados de enseñanza, a fin de que no se halle 
condicionado más que por la aptitud y la votación. 
La enseñanza será laica, hará del trabajo el eje de su actividad metodológica y se 
inspirará en ideales de solidaridad humana. 
Se reconoce a las Iglesias el derecho, sujeto a inspección del Estado, de enseñar sus 
respectivas doctrinas en sus propios establecimientos. 
Artículo 49. 
La expedición de títulos académicos y profesionales corresponde exclusivamente al 
Estado, que establecerá las pruebas y requisitos necesarios para obtenerlos aun en los 
casos en que los certificados de estudios procedan de centros de enseñanza de las 
regiones autónomas. Una ley de Instrucción pública determinará la edad escolar para 
cada grado, la duración de los períodos de escolaridad, el contenido de los planes 
pedagógicos y las condiciones en que se podrá autorizar la enseñanza en los 
establecimientos privados. 
Artículo 50. 
Las regiones autónomas podrán organizar la enseñanza en sus lenguas respectivas, de 
acuerdo con las facultades que se concedan en los Estatutos. Es obligatorio el estudio de 
la lengua castellana, y ésta se usará también como instrumento de enseñanza en todos 
los Centros de instrucción primaria y secundaria de las regiones autónomas. El Estado 
podrá mantener o crear en ellas instituciones docentes de todos los grados en el idioma 
oficial de la República. 
El Estado ejercerá la suprema inspección en todo el territorio nacional para asegurar el 
cumplimiento de las disposiciones contenidas en este artículo y en los dos anteriores. 
El Estado atenderá a la expansión cultural de España estableciendo delegaciones y 
centros de estudio y enseñanza en el Extranjero y preferentemente en los países 
hispanoamericanos. 
TITULO IV 
Las Cortes 
Artículo 51. 
La potestad legislativa reside en el pueblo, que la ejerce por medio de las 
Cortes o Congreso de los Diputados. 
Artículo 52. 
El Congreso de los Diputados se compone de los representantes elegidos por sufragio 
universal, igual, directo y secreto. 
Artículo 53. 
Serán elegibles para Diputados todos los ciudadanos de la República mayores de 
veintitrés años, sin distinción de sexo ni de estado civil, que reúnan las condiciones 
fijadas por la ley Electoral. 

Los Diputados, una vez elegidos, representan a la Nación. La duración legal del mandato 
será de cuatro años, contados a partir de la fecha en que fueron celebradas las 
elecciones generales. Al terminar este plazo se renovará totalmente el Congreso. 
Sesenta días, a lo sumo, después de expirar el mandato o de ser disueltas las Cortes, 
habrán de verificarse las nuevas elecciones. El Congreso se reunirá a los treinta días, 
como máximo, después de la elección. Los Diputados serán reelegibles indefinidamente. 
Artículo 54. 
La ley determinará los casos de incompatibilidad de los Diputados, así como su 
retribución. 
Artículo 55. 
Los Diputados son inviolables por los votos y opiniones que emitan en el ejercicio de su 
cargo. 
Artículo 56. 
Los Diputados sólo podrán ser detenidos en caso de flagrante delito. 
La detención será comunicada inmediatamente a la Cámara o a la Diputación 
Permanente. 
Si algún juez o Tribunal estimare que debe dictar auto de procesamiento contra un 
Diputado, lo comunicará así al Congreso, exponiendo los fundamentos que considere 
pertinentes. 
Transcurridos sesenta días, a partir de la fecha en que la Cámara hubiere acusado recibo 
del oficio correspondiente, sin tomar acuerdo respecto del mismo, se entenderá 
denegado el suplicatorio. 
Toda detención o procesamiento de un Diputado quedará sin efecto cuando así lo 
acuerde el Congreso, si está reunido, o la Diputación Permanente cuando las sesiones 
estuvieren suspendidas o la Cámara disuelta. 
Tanto el Congreso como la Diputación Permanente, según los casos antes mencionados, 
podrán acordar que el juez suspenda todo procedimiento hasta la expiración del mandato 
parlamentario del Diputado objeto de la acción judicial. 
Los acuerdos de la Diputación Permanente se entenderán revocados si reunido el 
Congreso no los ratificara expresamente en una de sus veinte primeras sesiones. 
Artículo 57. 
El Congreso de los Diputados tendrá facultad para resolver sobre la validez de la elección 
y la capacidad de sus miembros electos y para adoptar su Reglamento de régimen 
interior. 
Artículo 58. 
Las Cortes se reunirán sin necesidad de convocatoria el primer día hábil de los meses de 
febrero y octubre de cada año y funcionarán, por lo menos, durante tres meses en el 
primer período y dos en el segundo. 

Artículo 59. 
Las Cortes disueltas se reúnen de pleno derecho y recobran su potestad como 
Poder legítimo del Estado, desde el momento en que el Presidente no hubiere cumplido, 
dentro de plazo, la obligación de convocar las nuevas elecciones. 
Artículo 60. 
El Gobierno y el Congreso de los Diputados tienen la iniciativa de las leyes. 
Artículo 61. 
El Congreso podrá autorizar al Gobierno para que éste legisle por decreto, acordado en 
Consejo de Ministros, sobre materias reservadas a la competencia del 
Poder legislativo. 
Estas autorizaciones no podrán tener carácter general, y los decretos dictados en virtud 
de las mismas se ajustarán estrictamente a las bases establecidas por el Congreso para 
cada materia concreta. 
El Congreso podrá reclamar el conocimiento de los decretos así dictados, para enjuiciar 
sobre su adaptación a las bases establecidas por él. 
En ningún caso podrá autorizarse en esta forma, aumento alguno de gastos. 
Artículo 62. 
El Congreso designará de su seno una Diputación Permanente de Cortes, compuesta, 
como máximo, de 21 representantes de las distintas fracciones políticas, en proporción a 
su fuerza numérica. 
Esta Diputación tendrá por Presidente el que lo sea del Congreso y entenderá: 
1º. De los casos de suspensión de garantías constitucionales previstos en el 
art. 42. 
2º. De los casos a que se refiere el artículo 80 de esta Constitución relativos a los 
decretos-leyes. 
3º. De lo concerniente a la detención y procesamiento de los Diputados. 
4º. De las demás materias en que el Reglamento de la Cámara le diere atribución. 
Artículo 63. 
El Presidente del Consejo y los Ministros tendrán voz en el Congreso, aunque no sea 
Diputados. 
No podrán excusar su asistencia a la Cámara cuando sean por ella requeridos. 
Artículo 64. 
El Congreso podrá acordar un coto de censura contra el Gobierno o alguno de sus 
Ministros. 
Todo voto de censura deberá ser propuesto, en forma motivada y por escrito, con las
firmas de cincuenta Diputados en posesión del cargo. 
Esta proposición deberá ser comunicada a todos los Diputados y no podrá ser discutida ni 
votada hasta pasados cinco días de su presentación. 
No se considerará obligado a dimitir el Gobierno ni el Ministro, cuando el voto de censura 
no fuese aprobado por la mayoría absoluta de los Diputados que constituyan la Cámara. 
Las mismas garantías se observarán respecto a cualquier otra proposición que 
indirectamente implique un voto de censura. 
Artículo 65. 
Todos los Convenios internacionales ratificados por España e inscritos en la 
Sociedad de las Naciones y que tengan carácter de ley internacional, se considerarán 
parte constitutiva de la legislación española, que habrá de acomodarse a lo que en 
aquéllos se disponga. 
Una vez ratificado un Convenio internacional que afecte a la ordenación jurídica del 
Estado, el Gobierno presentará, en plazo breve, al Congreso de los 
Diputados, los proyectos de ley necesarios para la ejecución de sus preceptos. 
No podrá dictarse ley alguna en contradicción con dichos Convenios, si no hubieran sido 
previamente denunciados conforme al procedimiento en ellos establecido. 
La iniciativa de la denuncia habrá de ser sancionada por las Cortes. 
Artículo 66. 
El pueblo podrá atraer a su decisión mediante “referéndum” las leyes votadas por las 
Cortes. Bastará, par a ello, que lo solicite el 15 por 100 del Cuerpo electoral. 
No serán objeto de este recurso la Constitución, las leyes complementarias de la misma, 
las de ratificación de Convenios internacionales inscritos en la Sociedad de las Naciones, 
los Estatutos regionales, ni las leyes tributarias. 
El pueblo podrá asimismo, ejerciendo el derecho de iniciativa, presentar a las 
Cortes una proposición de ley siempre que lo pida, por lo menos, el 15 por 100 de los 
electores. 
Una ley especial regulará el procedimiento y las garantías del “referéndum” y de la 
iniciativa popular. 
TITULO V 
Presidencia de la República 
Artículo 67. 
El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación. 
La ley determinará su dotación y sus honores, que no podrán ser alterados durante el 
período de su magistratura. 
Artículo 68. 
El Presidente de la República será elegido conjuntamente por las Cortes y un número de 
compromisarios igual al de Diputados. 
Los compromisarios serán elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto, 
conforme al procedimiento que determine la ley. Al Tribunal de Garantías 
Constitucionales corresponde el examen y aprobación de los poderes de los 
compromisarios. 
Artículo 69. 
Sólo serán elegibles para la Presidencia de la República los ciudadanos españoles 
mayores de cuarenta años que se hallen en el pleno goce de sus derechos civiles y 
políticos. 
Artículo 70. 
No podrán ser elegibles ni tampoco propuestos para candidatos: 
a) Los militares en activo o en la reserva, ni los retirados que no lleven diez años, cuando 
menos, en dicha situación. 
b) Los eclesiásticos, los ministros de las varias confesiones y los religiosos profesos. 
c) Los miembros de las familias reinantes o ex reinantes de cualquier país, sea cual fuere 
el grado de parentesco que les una con el jefe de las mismas. 
Artículo 71. 
El mandato del Presidente de la República durará seis años. 
El Presidente de la República no podrá ser reelegido hasta transcurridos seis años del 
término de su anterior mandato. 
Artículo 72. 
El Presidente de la República prometerá ante las Cortes, solemnemente reunidas, 
fidelidad a la República y a la Constitución. 
Prestada esta promesa, se considerará iniciado el nuevo período presidencial. 
Artículo 73. 
La elección de nuevo Presidente de la República se celebrará treinta días antes de la 
expiración del mandato presidencial. 
Artículo 74. 
En caso de impedimento temporal o ausencia del Presidente de la República, le 
substituirá en sus funciones el de las Cortes, quien será substituido en las suyas por el 
Vicepresidente del Congreso. Del mismo modo, el Presidente del Parlamento asumirá las 
funciones de la Presidencia de la República, si ésta quedara vacante; en tal caso será 
convocada la elección de nuevo Presidente en el plazo improrrogable de ocho días, 
conforme a lo establecido en el artículo 68, y se celebrará dentro de los treinta días 
siguientes a la convocatoria. 
A los exclusivos efectos de la elección de Presidente de la República, las 
Cortes, aun estando disueltas, conservan sus poderes. 
Artículo 75. 
El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del 
Gobierno, y, a propuesta de éste, a los Ministros. Habrá de separarlos necesariamente en 
el caso de que las Cortes les negaren de modo explícito su confianza. 
Artículo 76. 
Corresponde también al Presidente de la República: 
a) Declarar la guerra, conforme a los requisitos del artículo siguiente, y firmar la paz. 
b) Conferir los empleos civiles y militares y expedir los títulos profesionales, de acuerdo 
con las leyes y los reglamentos. 
c) Autorizar con su firma los decretos, refrendados por el Ministro correspondiente, previo 
acuerdo del Gobierno, pudiendo el Presidente acordar que los proyectos de decreto se 
sometan a las Cortes, si creyere que se oponen a alguna de las leyes vigentes. 
d) Ordenar las medidas urgentes que exija la defensa de la integridad o la seguridad de la 
Nación, dando inmediata cuenta a las Cortes. 
e) Negociar, firmar y ratificar los Tratados y Convenios internacionales sobre cualquier 
materia y vigilar su cumplimiento en todo el territorio nacional. 
Los Tratados de carácter político, los de comercio, los que supongan gravamen para la 
Hacienda pública o individualmente para los ciudadanos españoles y, en general, todos 
aquellos que exijan para su ejecución medidas de orden legislativo, sólo obligarán a la 
Nación si han sido aprobados por las Cortes. 
Los proyectos de Convenio de la organización internacional del Trabajo serán sometidos 
a las Cortes en el plazo de un año y, en caso de circunstancias excepcionales, de 
dieciocho meses, a partir de la clausura de la Conferencia en que hayan sido adoptados. 
Una vez aprobados por el Parlamento, el Presidente de la República subscribirá la 
ratificación, que será comunicada, para su registro, a la Sociedad de las Naciones. 
Los demás Tratados y Convenios internacionales ratificados por España, también 
deberán ser registrados en la Sociedad de las Naciones, con arreglo al artículo 18 del 
Pacto de la Sociedad, a los efectos que en él se previenen. 
Los Tratados y Convenios secretos y las cláusulas secretas de cualquier 
Tratado o Convenio no obligarán a la Nación. 
Artículo 77. 
El Presidente de la República no podrá firmar declaración alguna de guerra sino en las 
condiciones prescritas en el Pacto de la Sociedad de las Naciones, y sólo una vez 
agotados aquellos medios defensivos que no tengan carácter bélico y los procedimientos 
judiciales o de conciliación y arbitraje establecidos en los convenios internacionales de 
que España fuere parte, registrados en la Sociedad de las Naciones. 

Cuando la Nación estuviera ligada a otros países por Tratados particulares de 
conciliación y arbitraje, se aplicarán éstos en todo lo que no contradigan los Convenios 
generales. 
Cumplidos los anteriores requisitos, el Presidente de la República habrá de estar 
autorizado por una ley para firmar la declaración de guerra. 
Artículo 78. 
El Presidente de la República no podrá cursar el aviso de que España se retira de la 
Sociedad de las Naciones sino anunciándolo con la antelación que exige el Pacto de esa 
Sociedad, y mediante previa autorización de las Cortes, consignada en una ley especial, 
votada por mayoría absoluta. 
Artículo 79. 
El Presidente de la República, a propuesta del Gobierno, expedirá los decretos, 
reglamentos e instrucciones necesarios para la ejecución de las leyes. 
Artículo 80. 
Cuando no se halle reunido el Congreso, el Presidente, a propuesta y por acuerdo 
unánime del Gobierno y con la aprobación de los dos tercios de la Diputación 
Permanente, podrá estatuir por decreto sobre materias reservadas a la competencia de 
las Cortes, en los casos excepcionales que requieran urgente decisión, o cuando lo 
demande la defensa de la República. 
Los decretos así dictados tendrán sólo carácter provisional, y su vigencia estará limitada 
al tiempo que tarde el Congreso en resolver o legislar sobre la materia. 
Artículo 81. 
El Presidente de la República podrá convocar el Congreso con carácter extraordinario 
siempre que lo estime oportuno. 
Podrá suspender las sesiones ordinarias del Congreso en cada legislatura sólo por un 
mes en el primer período y por quince días en el segundo, siempre que no deje de 
cumplirse lo preceptuado en el artículo 58. 
El Presidente podrá disolver las Cortes hasta dos veces como máximo durante su 
mandato cuando lo estime necesario, sujetándose a las siguientes condiciones: 
a) Por decreto motivado. 
b) Acompañando al decreto de disolución la convocatoria de las nuevas elecciones para 
el plazo máximo de sesenta días. 
En el caso de segunda disolución, el primer acto de las nuevas Cortes será examinar y 
resolver la necesidad del decreto de disolución de las anteriores. El voto desfavorable de 
la mayoría absoluta de las Cortes llevará aneja la destitución del Presidente. 
Artículo 82. 
El Presidente podrá ser destituido antes de que expire su mandato. 

La iniciativa de destitución se tomará a propuesta de las tres quintas partes de los 
miembros que compongan el Congreso, y desde este instante el Presidente no podrá 
ejercer sus funciones. 
En el plazo de ocho días se convocará la elección de compromisarios en la forma 
prevenida para la elección de Presidente. Los compromisarios reunidos con las 
Cortes decidirán por mayoría absoluta sobre la propuesta de éstas. 
Si la Asamblea votare contra la destitución, quedará disuelto el Congreso. En caso 
contrario, esta misma Asamblea elegirá el nuevo Presidente. 
Artículo 83. 
El Presidente promulgará las leyes sancionadas por el Congreso, dentro del plazo de 
quince días, contados desde aquel en que la sanción le hubiere sido oficialmente 
comunicada. 
Si la ley se declara urgente por las dos terceras partes de los votos emitidos por el 
Congreso, el Presidente procederá a su inmediata promulgación. 
Antes de promulgar las leyes no declaradas urgentes, el Presidente podrá pedir al 
Congreso, en mensaje razonado, que las someta a nueva deliberación. Si volvieran a ser 
aprobadas por una mayoría de dos tercios de votantes, el Presidente quedará obligado a 
promulgarlas. 
Artículo 84. 
Serán nulos y sin fuerza alguna de obligar los actos y mandatos del Presidente que no 
estén refrendados por un Ministro. 
La ejecución de dichos mandatos implicará responsabilidad penal. 
Los Ministros que refrenden actos o mandatos del Presidente de la República asumen la 
plena responsabilidad política y civil y participan de la criminal que de ellos pueda 
derivarse. 
Artículo 85. 
El Presidente de la República es criminalmente responsable de la infracción delictiva de 
sus obligaciones constitucionales. 
El Congreso, por acuerdo de las tres quintas partes de la totalidad de sus miembros, 
decidirá si procede acusar al Presidente de la República ante el Tribunal de Garantías 
Constitucionales. 
Mantenida la acusación por el Congreso, el Tribunal resolverá si la admite o no. En caso 
afirmativo, el Presidente quedará, desde luego, destituido, procediéndose a nueva 
elección, y la causa seguirá sus trámites. 
Si la acusación no fuese admitida, el Congreso quedará disuelto y se procederá a nueva 
convocatoria. 

Una ley de carácter constitucional determinará el procedimiento para exigir la 
responsabilidad criminal del Presidente de la República. 
TITULO VI 
Gobierno 
Artículo 86. 
El Presidente del Consejo y los Ministros constituyen el Gobierno. 
Artículo 87. 
El Presidente del Consejo de Ministros dirige y representa la política general del 
Gobierno. Le afectan las mismas incompatibilidades establecidas en el artículo 70 para el 
Presidente de la República. 
A los Ministros corresponde la alta dirección y gestión de los servicios públicos 
asignados a los diferentes departamentos ministeriales. 
Artículo 88. 
El Presidente de la República, a propuesta del Presidente del Consejo, podrá nombrar 
uno o más Ministros sin cartera. 
Artículo 89. 
Los miembros del Gobierno tendrán la dotación que determinen las Cortes. 
Mientras ejerzan sus funciones, no podrán desempeñar profesión alguna, ni intervenir 
directa o indirectamente en la dirección o gestión de ninguna empresa ni asociación 
privada. 
Artículo 90. 
Corresponde al Consejo de Ministros, principalmente, elaborar los proyectos de ley que 
haya de someter al Parlamento; dictar decretos; ejercer la potestad reglamentaria, y 
deliberar sobre todos los asuntos de interés público. 
Artículo 91. 
Los miembros del Consejo responden ante el Congreso: solidariamente de la política del 
Gobierno, e individualmente de su propia gestión ministerial. 
Artículo 92. 
El Presidente del Consejo y los Ministros son, también, individualmente responsables, en 
el orden civil y en el criminal, por las infracciones de la Constitución y de las leyes. 
En caso de delito, el Congreso ejercerá la acusación ante el Tribunal de 
Garantías Constitucionales en la forma que la ley determine. 
Artículo 93. 
Una ley especial regulará la creación y el funcionamiento de los órganos asesores y de 
ordenación económica de la Administración, del Gobierno y de las 
Cortes. 
Entre estos organismos figurará un Cuerpo consultivo supremo de la República en 
asuntos de Gobierno y Administración, cuya composición, atribuciones y funcionamiento 
serán regulados por dicha ley. 
TITULO VII 
Justicia 
Artículo 94. 
La Justicia se administra en nombre del Estado. 
La República asegurará a los litigantes económicamente necesitados la gratuidad de la 
Justicia. 
Los jueces son independientes en su función. Sólo están sometidos a la ley. 
Artículo 95. 
La Administración de Justicia comprenderá todas las jurisdicciones existentes, que serán 
reguladas por las leyes. 
La jurisdicción penal militar quedará limitada a los delitos militares, a los servicios de 
armas y a la disciplina de todos los Institutos armados. 
No podrá establecerse fuero alguno por razón de las personas ni de los lugares. Se 
exceptúa el caso del estado de guerra, con arreglo a la ley de Orden público. 
Quedan abolidos todos los Tribunales de honor, tanto civiles como militares. 
Artículo 96. 
El presidente del Tribunal Supremo será designado por el Jefe del Estado, a propuesta de 
una Asamblea constituida en la forma que determine la ley. 
El cargo de presidente del Tribunal Supremo sólo requerirá: ser español, mayor de 
cuarenta años y licenciado en Derecho. 
Le comprenderán las incapacidades e incompatibilidades establecidas para los demás 
funcionarios judiciales. 
El ejercicio de su magistratura durará diez años. 
Artículo 97. 
El presidente del Tribunal Supremo tendrá además de sus facultades propias, las 
siguientes: 
a) Preparar y proponer al Ministro y a la Comisión Parlamentaria de Justicia, leyes de 
reforma judicial y de los Códigos de procedimiento. 
b) Proponer al Ministro, de acuerdo con la Sala de gobierno y los asesores jurídicos que 
la ley designe, entre elementos que no ejerzan la Abogacía, los ascensos y traslados de 
jueces, magistrados y funcionarios fiscales. 
El presidente del Tribunal Supremo y el Fiscal general de la República estarán 
agregados, de modo permanente, con voz y voto, a la Comisión parlamentaria de
Justicia, sin que ello implique asiento en la Cámara. 
Artículo 98. 
Los jueces y magistrados no podrán ser jubilados, separados ni suspendidos en sus 
funciones, ni trasladados de sus puestos, sino con sujeción a las leyes, que contendrán 
las garantías necesarias para que sea efectiva la independencia de los Tribunales. 
Artículo 99. 
La responsabilidad civil y criminal en que puedan incurrir los jueces, magistrados y 
fiscales en el ejercicio de sus funciones o con ocasión de ellas, será exigible ante el 
Tribunal Supremo con intervención de un Jurado especial, cuya designación, capacidad e 
independencia regulará la ley. Se exceptúa la responsabilidad civil y criminal de los 
jueces y fiscales municipales que no pertenezcan a la carrera judicial. 
La responsabilidad criminal del presidente y los magistrados del Tribunal 
Supremo y del Fiscal de la República será exigida por el Tribunal de Garantías 
Constitucionales. 
Artículo 100. 
Cuando un Tribunal de Justicia haya de aplicar una ley que estime contraria a la 
Constitución, suspenderá el procedimiento y se dirigirá en consulta al Tribunal de 
Garantías Constitucionales. 
Artículo 101. 
La ley establecerá recursos contra la ilegalidad de los actos o disposiciones emanadas de 
la Administración en el ejercicio de su potestad reglamentaria, y contra los actos 
discrecionales de la misma, constitutivos de exceso o desviación de poder. 
Artículo 102. 
Las amnistías sólo podrán ser acordadas por el Parlamento. No se concederán indultos 
generales. El Tribunal Supremo otorgará los individuales a propuesta del sentenciador, 
del fiscal de la Junta de Prisiones o a petición de parte. 
En los delitos de extrema gravedad, podrá indultar el Presidente de la República, previo 
informe del Tribunal Supremo y a propuesta del Gobierno responsable. 
Artículo 103. 
El pueblo participará en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado, 
cuya organización y funcionamiento serán objeto de una ley especial. 
Artículo 104. 
El Ministerio Fiscal velará por el exacto cumplimiento de las leyes y por el interés social. 
Constituirá un solo Cuerpo y tendrá las mismas garantías de independencia que la 
Administración de Justicia. 
Artículo 105. 
La ley organizará Tribunales de urgencia para hacer efectivo el derecho de amparo de las 
garantías individuales. 
Artículo 106.
Todo español tiene derecho a ser indemnizado de los perjuicios que se le irroguen por 
error judicial o delito de los funcionarios judiciales en el ejercicio de sus cargos, conforme 
determinen las leyes. 
El Estado será subsidiariamente responsable de estas indemnizaciones. 
TITULO VIII 
Hacienda pública 
Artículo 107. 
La formación del proyecto de Presupuestos corresponde al Gobierno; su aprobación a las 
Cortes. El Gobierno presentará a éstas, en la primera quincena de 
Octubre de cada año, el proyecto de Presupuestos generales del Estado para el ejercicio 
económico siguiente. 
La vigencia del Presupuesto será de un año. 
Si no pudiera ser votado antes del primer día del año económico siguiente se prorrogará 
por trimestres la vigencia del último Presupuesto, sin que estas prórrogas puedan 
exceder de cuatro. 
Artículo 108. 
Las Cortes no podrán presentar enmienda sobre aumento de créditos a ningún artículo ni 
capítulo del proyecto de Presupuesto, a no ser con la firma de la décima parte de sus 
miembros. Su aprobación requerirá el voto favorable de la mayoría absoluta del 
Congreso. 
Artículo 109. 
Para cada año económico no podrá haber sino un solo Presupuesto, y en él serán 
incluidos, tanto en ingresos como en gastos, los de carácter ordinario. 
En caso de necesidad perentoria, a juicio de la mayoría absoluta del Congreso, podrá 
autorizarse un Presupuesto extraordinario. 
Las cuentas del Estado se rendirán anualmente y, censuradas por el Tribunal de Cuentas 
de la República, éste, sin perjuicio de la efectividad de sus acuerdos, comunicará a las 
Cortes las infracciones o responsabilidades ministeriales en que a su juicio se hubiere 
incurrido. 
Artículo 110. 
El Presupuesto general será ejecutivo por el solo voto de las Cortes, y no requerirá, para 
su vigencia, la promulgación del Jefe del Estado. 
Artículo 111. 
El Presupuesto fijará la Deuda flotante que el Gobierno podrá emitir dentro del año 
económico y que quedará extinguida durante la vida legal del Presupuesto. 
Artículo 112. 
Salvo lo dispuesto en el artículo anterior, toda ley que autorice al Gobierno para tomar 
caudales a préstamo, habrá de contener las condiciones de éste, incluso el tipo nominal 
de interés, y, en su caso, de la amortización de la Deuda. 
Las autorización es al Gobierno en este respecto si limitarán, cuando así lo estimen 
oportuno las Cortes, a las condiciones y al tipo de negociación. 
Artículo 113. 
El Presupuesto no podrá contener ninguna autorización que permita al 
Gobierno sobrepasar en el gasto la cifra absoluta en él consignada, salvo caso de guerra. 
En consecuencia, no podrán existir los créditos llamados ampliables. 
Artículo 114. 
Los créditos consignados en el estado de gastos representan las cantidades máximas 
asignadas a cada servicio, que no podrán ser alteradas ni rebasadas por el Gobierno. Por 
excepción, cuando las Cortes no estuvieren reunidas, podrá el Gobierno conceder, bajo 
su responsabilidad, créditos o suplementos de crédito para cualquiera de los siguientes 
casos: 
a) Guerra o evitación de la misma. 
b) Perturbaciones graves de orden público o inminente peligro de ellas. 
c) Calamidades públicas. 
d) Compromisos internacionales. 
Las leyes especiales determinarán la tramitación de estos créditos. 
Artículo 115. 
Nadie estará obligado a pagar contribución que no esté votada por las Cortes o por las 
Corporaciones legalmente autorizadas para imponerla. 
La exacción de contribuciones, impuestos y tasas y la realización de ventas y 
operaciones de crédito, se entenderán autorizadas con arreglo a las leyes en vigor, pero 
no podrán exigirse ni realizarse sin su previa autorización en el estado de ingresos del 
Presupuesto. 
No obstante, se entenderán autorizadas las operaciones administrativas previas, 
ordenadas en las leyes. 
Artículo 116. 
La ley de Presupuestos, cuando se considere necesaria, contendrá solamente las normas 
aplicables a la ejecución del Presupuesto a que se refiera. 
Sus preceptos sólo regirán durante la vigencia del Presupuesto mismo. 
Artículo 117. 
El Gobierno necesita estar autorizado por una ley para disponer de las propiedades del 
Estado y para tomar caudales a préstamo sobre el crédito de la 
Nación. Toda operación que infrinja este precepto será nula y no obligará al Estado a su 
amortización ni al pago de intereses. 

Artículo 118. 
La Deuda pública está bajo la salvaguardia del Estado. Los créditos necesarios para 
satisfacer el pago de intereses y capitales se entenderán siempre incluidos en el estado 
de gastos del Presupuesto y no podrán ser objeto de discusión mientras se ajusten 
estrictamente a las leyes que autorizaron la emisión. De idénticas garantías disfrutará, en 
general, toda operación que implique, directa o indirectamente, responsabilidad 
económica del Tesoro, siempre que se dé el mismo supuesto. 
Artículo 119. 
Toda ley que instituya alguna Caja de amortización, se ajustará a las siguientes normas: 
1ª. Otorgará a la Caja la plena autonomía de gestión. 
2ª. Designará concreta y específicamente los recursos con que sea dotada. Ni los 
recursos ni los capitales de la Caja podrán ser aplicados a ningún otro fin del Estado. 
3ª. Fijará la Deuda o Deudas cuya amortización se le confíe. 
El presupuesto anual de la Caja necesitará para ser ejecutivo la aprobación del 
Ministro de Hacienda. Las cuentas se someterán al Tribunal de Cuentas de la 
República. Del resultado de esta censura conocerán las Cortes. 
Artículo 120. 
El Tribunal de Cuentas de la República es el órgano fiscalizador de la gestión económica. 
Dependerá directamente de las Cortes y ejercerá sus funciones por delegación de ellas 
en el conocimiento y aprobación final de las cuentas del Estado. 
Una ley especial regulará su organización, competencia y funciones. 
Sus conflictos con otros organismos serán sometidos a la resolución del 
Tribunal de Garantías Constitucionales. 
TÍTULO IX 
Garantías y reforma de la Constitución 
Artículo 121. 
Se establece, con jurisdicción en todo el territorio de la República, un Tribunal de 
Garantías Constitucionales, que tendrá competencia para conocer de: 
a) El recurso de inconstitucionalidad de las leyes. 
b) El recurso de amparo de garantías individuales, cuando hubiere sido ineficaz la 
reclamación ante otras autoridades. 
c) Los conflictos de competencia legislativa y cuantos surjan entre el Estado y las 
Regiones autónomas y los de éstas entre sí. 
d) El examen y aprobación de los poderes de los compromisarios que juntamente con las 
Cortes eligen al Presidente de la República. 
e) La responsabilidad criminal del Jefe del Estado, del Presidente del Consejo y de los
Ministros. 
f) La responsabilidad criminal del presidente y los magistrados del Tribunal 
Supremo y del Fiscal de la República. 
Artículo 122. 
Compondrán este Tribunal: 
Un presidente designado por el Parlamento, sea o no Diputado. 
El presidente del alto Cuerpo consultivo de la República a que se refiere el artículo 93. 
El Presidente del Tribunal de Cuentas de la República. 
Dos Diputados libremente elegidos por las Cortes. 
Un representante por cada una de las Regiones españolas, elegido en la forma que 
determine la ley. 
Dos miembros nombrados electivamente por todos los Colegios de Abogados de la 
República. 
Cuatro profesores de la Facultad de Derecho, designados por el mismo procedimiento 
entre todas las de España. 
Artículo 123. 
Son competentes para acudir ante el Tribunal de Garantías Constitucionales: 
1º. El Ministerio Fiscal. 
2º. Los jueces y tribunales en el caso del artículo 100. 
3º. El Gobierno de la República. 
4º. Las Regiones españolas. 
5º. Toda persona individual o colectiva, aunque no hubiera sido directamente agraviada. 
Artículo 124. 
Una ley orgánica especial, votada por estas Cortes, establecerá las inmunidades y 
prerrogativas de los miembros del Tribunal y la extensión y efectos de los recursos a que 
se refiere el artículo 121. 
Artículo 125. 
La Constitución podrá ser reformada: 
a) A propuesta del Gobierno. 
b) A propuesta de la cuarta parte de los miembros del Parlamento. 

En cualquiera de estos casos, la propuesta señalará concretamente el artículo o los 
artículos que hayan de suprimirse, reformarse o adicionarse; seguirá los trámites de una 
ley y requerirá el voto, acorde con la reforma, de las dos terceras partes de los Diputados 
en el ejercicio del cargo, durante los cuatro primeros años de vida constitucional, y la 
mayoría absoluta en lo sucesivo. 
Acordada en estos términos la necesidad de la reforma, quedará automáticamente 
disuelto el Congreso y será convocada nueva elección para dentro del término de sesenta 
días. 
La Cámara así elegida, en funciones de Asamblea Constituyente, decidirá sobre la 
reforma propuesta, y actuará luego como Cortes ordinarias. 
DISPOSICIONES TRANSITORIAS 
Primera. 
Las actuales Cortes Constituyentes elegirán, en votación secreta, el primer Presidente de 
la República. Para su proclamación deberá obtener la mayoría absoluta de votos de los 
Diputados en el ejercicio del cargo. 
Si ninguno de los candidatos obtuviese la mayoría absoluta de votos, se procederá a 
nueva votación y será proclamado el que reúna mayor número de sufragios. 
Segunda. 
La ley de 26 de Agosto próximo pasado, en la que se determina la competencia de la 
Comisión de responsabilidades, tendrá carácter constitucional transitorio hasta que 
concluya la misión que le fue encomendada; y la de 21 de Octubre conservará su 
vigencia asimismo constitucional mientras subsistan las actuales Cortes Constituyentes, 
si antes no la derogan éstas expresamente. 
Por tanto, en representación de las Cortes Constituyentes, mando a todos los españoles, 
autoridades y particulares, que guarden y hagan guardar la presente Constitución, como 
norma fundamental de la República. 
Palacio de las Cortes Constituyentes a nueve de Diciembre de mil novecientos treinta y 
uno. —El Presidente, Julián Besteiro.